Modernismo es el término con el que se designa a una corriente de renovación artística y literaria desarrollada a finales del siglo XIX y principios del XX. Si bien existe cierta relación que los hace reconocibles como parte de la misma corriente, en cada país su desarrollo se expresó con características distintivas. El modernismo: Arquitectura El modernismo surge por la evolución del eclecticismo y el historicismo. Es un arte burgués, muy caro, que intenta integrar en la arquitectura todo el arte y todas las artes. El modernismo es una corriente esencialmente decorativa, aunque posee soluciones arquitectónicas originales. Se desarrolla a caballo entre los siglos XIX y XX. El modernismo deja de lado las soluciones que la revolución del hierro y del cristal aporta a la arquitectura, aunque se sirve de la industria para la decoración de interiores y las forjas de las rejerías, etc. Sus formas son blandas y redondeadas, aunque no es esto lo característico del modernismo, sino la profusión de motivos decorativos. La influencia del modernismo arquitectónico se deja sentir en la arquitectura actual, la de los años 80 y 90 de siglo XX. El modernismo como tal, nace en Bélgica de la mano de Van de Velde y Víctor Horta, aquí se llama art nouveau . Henry Clemens van de Velde (1863-1957) es uno de los primeros modernistas. Construye la casa Bloemenwert , pero lo más interesante es el diseño de su decoración. Tiene influencias del expresionismo alemán, y son típicos sus tejados ondulados. Víctor Horta (1861-1947) es el más puro de los modernistas, y el más representativo. También son típicos sus tejados ondulados así como sus fachadas, que provocan un juego de luces y sombras muy decorativo; que recuerdan al barroco. Descubre las posibilidades del hierro, en el que crea grandes forjas. Los elementos decorativos de su arquitectura se curvan, asemejando la vegetación natural. Obra suya es la escalera de la calle Paúl-Emile Janson en Bruselas, y múltiples kioscos de hierro y bocas de metro lujosamente decoradas. También hizo la casa Solvay en Bruselas. Lo más característico de esta casa son sus interiores lujosamente decorados y muy recargados, con lámparas, papel pintado y vidrieras; todo de diseño. Otras obras suyas son las casas Tassel, Solvay y del Pueblo, el palacio de Bellas Artes, en Bruselas y el Gran Bazar de Fráncfort. William Morris (1834-1896) es otro de los grandes modernistas, de origen inglés. Su modernismo no cae en los excesos decorativos, es el más sobrio del movimiento, aunque continúa siendo recargado. Sobre todo diseña muebles y pequeños utensilios cotidianos. Otro inglés es Charles Rennie Mackintosh (1868-1928) que es uno de los más grandes modernistas. Sus planteamientos son originales y aportan nuevas soluciones a sus problemas arquitectónicos. Son características las formas prismáticas y octogonales. Mackintosh es el arquitecto modernista más sobrio en los exteriores, lo que le vale ser un precursor del racionalismo. Diseña muebles y joyas, y construye la Escuela de Arte de Glasgow .